Nuevos monitores para FA

¿Qué es la FA? ¿Por qué debería controlar si tengo fibrilación auricular?

FA es la abreviatura de Fibrilación Auricular.  La FA es un ritmo cardiaco anómalo (arritmia) al que a veces se hace referencia como latido irregular del corazón.  En condiciones normales, el corazón humano late a un ritmo regular.  Un corazón promedio late aproximadamente 70 veces por minuto (latidos por minuto o “bpm”, por sus siglas en inglés), o apenas un poco más que una vez por segundo.  Esos 70 latidos por minuto están espaciados de manera uniforme y son predecibles, como el son del tambor de una canción. Si su ritmo cardiaco es normal y se toma el pulso, sentirá pulsaciones regulares a un ritmo predecible.  Cada vez que el corazón late, bombea una pequeña cantidad de sangre en las arterias.  Este bombeo hace que las arterias se dilaten hacia afuera un poco con  cada latido del corazón.  Este pequeño estiramiento de las arterias se denomina “pulsación arterial”.  Cuando usted se toma el pulso, lo que siente es la pulsación de la arteria —que se expande o extiende— un poco en cada latido, heartpor la sangre que el corazón bombeó en la arteria durante ese latido.  La pulsación arterial sigue exactamente el ritmo de cada latido del corazón.  Todas las arterias del cuerpo pulsan cada vez que late el corazón.  Es por eso que la frecuencia del pulso es la misma que la frecuencia cardiaca.  Podemos decir que la frecuencia cardiaca promedio es de 70 latidos por minuto, o que la frecuencia del pulso es de 70 latidos por minuto: significa lo mismo porque cada latido del corazón causa una única pulsación arterial. 

Nuestro marcapasos natural

Los latidos del corazón se controlan eléctricamente.  Todos tenemos un marcapasos natural en el corazón que le indica al corazón cuándo latir.  Se denomina nódulo sinoauricular.  El nódulo sinoauricular envía una señal eléctrica a intervalos regulares que le indica al corazón que lata.  Esta señal eléctrica se puede ver en un electrocardiograma.  El electrocardiograma, que a veces se abrevia como “ECG” (o también “EKG” en inglés, en referencia a la grafía en alemán del término “cardio”: “kardio”), solo mide las señales eléctricas del corazón, no el latido ni el pulso real. Debido a que cada señal eléctrica para latir produce un latido, y cada latido del corazón origina una pulsación arterial, en general se considera que los tres son lo mismo.  Es decir, que la frecuencia cardiaca eléctrica del ECG es = al latido del corazón y es = al pulso arterial.  Como el sistema eléctrico del corazón controla la frecuencia del pulso y la frecuencia cardiaca, cualquier problema del sistema eléctrico las alterará.  Por ejemplo, si el sistema eléctrico genera señales demasiado rápido, el corazón latirá demasiado rápido.  Si envía señas eléctricas con demasiada lentitud, el corazón latirá demasiado lento.  O, en el caso de la fibrilación auricular (FA), cuando el sistema eléctrico envíe señales irregularmente, el corazón latirá con irregularidad.  

¿Qué significa que el corazón late con irregularidad?

Durante un latido normal, hay una señal eléctrica sincronizada que indica al músculo cardiaco que se contraiga al unísono, lo que causa un único latido del corazón.  Imagínese que es un largo bote de remo en equipo.  La señal eléctrica es como el timonel que da la orden de remar. Cada uno de los remeros es como el músculo cardiaco.  Después de que el timonel da la orden, cada remero ejecuta una palada, todos al unísono, y la acción colectiva hace que el bote avance.  Si el timonel dejara de cumplir su tarea, y cada remero remara al azar solo, todos a distinto tiempo y en distintas direcciones, el bote no iría a ningún lado.  Sucede algo similar en el corazón si el sistema eléctrico se desconecta, y en vez de producir una señal sincronizada, solo genera un ruido eléctrico aleatorio confuso.  Veamos qué ocurre en las aurículas cardiacas, las dos cavidades superiores del corazón, que son las primeras que se contraen durante cada latido.  En general, cada fibra de las aurículas del corazón se contrae de manera simultánea, como cuando todos los remeros ejecutan una palada a la vez en el bote de remos.  Pero cuando la señal eléctrica se degenera y se convierte en un ruido incoherente, cada fibra del corazón se contrae al azar, a distinto tiempo y con distinta intensidad.  Como resultado, las aurículas tiemblan de manera continua en lugar de tener una contracción unificada.  Ese temblor se denomina “fibrilación”. Las aurículas no se están contrayendo, solo están fibrilando.  Es lo que se denomina “fibrilación auricular”.  

Las aurículas del corazón, o cavidades superiores, no tienen la responsabilidad de que el corazón envíe sangre al resto del cuerpo ni originan la pulsación arterial. Las responsables son las cavidades inferiores, que son mucho más grandes y fuertes, denominadas “ventrículos”. Los ventrículos esperan para latir hasta después de que hayan latido las aurículas. La señal eléctrica pasa a través de las aurículas y luego se dirige a los ventrículos, y a su paso, hace que unas y otros latan. Durante la fibrilación auricular, las aurículas fibrilan pero no se están contraen. Nuestros corazones tienen un mecanismo de seguridad que evita que los ventrículos fibrilen en esta situación. Hay un filtro eléctrico entre las aurículas y los ventrículos que evita que el ruido eléctrico desorganizado se propague a través de los ventrículos y haga que también fibrilen. Este filtro se denomina “nódulo auriculoventricular”, o nódulo AV. El nódulo AV bloquea todas las señales eléctricas fibrilatorias y permite que solo una señal unificada pase para que los ventrículos sigan contrayéndose a la vez en un latido unificado. Pero cuando las aurículas están fibrilando, la señal eléctrica pasa del nódulo AV a los ventrículos a intervalos totalmente al azar. Por este motivo, los ventrículos se contraen a intervalos aleatorios. Y de ese modo, el pulso arterial también se vuelve aleatorio. Por eso es que si toma el pulso de alguien que tiene fibrilación auricular, sentirá que el pulso tiene algunas pulsaciones rápidas, otras lentas, de nuevo otras rápidas, etc. Por eso a la FA a veces se la llama “latido irregular del corazón”. El corazón sigue bombeando sangre con la misma potencia que antes porque los ventrículos siguen bombeando sangre con normalidad en cada latido. Pero los latidos ventriculares (y por ende, las pulsaciones arteriales) llegan a intervalos al azar como consecuencia de la fibrilación eléctrica de las aurículas.

¿Entonces qué ocurre si el corazón late irregularmente?

Hay dos problemas principales en la FA.  El primero es que cuando el corazón late al azar, termina latiendo demasiado rápido (fibrilación auricular con respuesta ventricular rápida, RVR) o demasiado lento.  En condiciones normales, la señal eléctrica sincronizada del corazón se acelera o enlentece según lo que necesite el cuerpo.  Por ejemplo, mientras usted está descansando, el pulso será más lento, y cuando está corriendo, será más rápido.  Sin embargo, durante la fibrilación auricular, las señales eléctricas se confunden y ya no controlan la frecuencia cardiaca de manera adecuada.  Es por eso que el corazón termina latiendo demasiado lento o demasiado rápido.  Aparecen síntomas de palpitaciones o sensación de corazón agitado, incluso cuando usted está en reposo, si el corazón está latiendo demasiado rápido (fibrilación auricular con RVR).  O puede causar mareos y hasta desmayos si el corazón está latiendo con demasiada lentitud.

El segundo problema de la FA se relaciona con el flujo de sangre en las aurículas.  En circunstancias normales, cuando la señal eléctrica está bien sincronizada, las aurículas se contraen al unísono y bombean sangre a los ventrículos.  Luego se contraen los ventrículos y bombean sangre a las arterias, que la llevan al resto del cuerpo.  En la FA, como en realidad las aurículas no se están contrayendo, sino que solo fibrilan o tiemblan, no se bombea o empuja la sangre tan rápido como se debería. La sangre se arremolina dentro de las aurículas por un tiempo antes de encontrar al azar la salida hacia los ventrículos, desde donde se bombeará o expulsará hacia el resto del cuerpo. Siempre que la sangre se quede en un lugar por mucho tiempo existe el riesgo de que se forme un coágulo.  En la fibrilación auricular existe el riesgo de que se formen coágulos de sangre en el interior de las aurículas porque la sangre permanece allí más tiempo del que debería.  Y si se forma un coágulo en el interior de las aurículas, una parte de este puede separarse y fluir hacia los ventrículos, desde donde puede salir a las arterias. Tarde o temprano se alojará dentro de alguna arteria en algún lugar del cuerpo, bloqueará la arteria y el flujo de sangre hacia esa parte del cuerpo.  Si eso ocurre en una arteria del cerebro, puede provocar un accidente cerebrovascular.

No quiero desmayarme ni tener palpitaciones o un ACV.  ¿Cómo puedo prevenirlo

El primer paso es descubrir si tiene FA. Si no tiene, no hay por qué preocuparse. Eso no quiere decir que sea imposible tener palpitaciones, desmayarse o sufrir un ACV por algún motivo no relacionado con la fibrilación auricular. Pero si usted no tiene FA, es mucho menos probable que los tenga. El método principal para verificar si alguien tiene FA es observar su ECG, que mide la actividad eléctrica del corazón, y ver si la actividad eléctrica es normal o fibrilatoria, o tomarle el pulso y ver si es irregular. Si en el ECG se observa actividad eléctrica sincronizada normal o si el pulso es regular, no tiene FA. El inconveniente de la FA es que aparece y desaparece. Es decir, que el sistema eléctrico del corazón a veces puede estar normal, y otras, desorganizado o fibrilatorio. Es lo que se denomina “fibrilación auricular paroxística”. “Paroxismo” es solo una palabra elegante que significa “acontecimiento”. FA paroxística es el término médico para referirse a la FA ocasional. El problema es que, por más que su pulso sea regular en el momento que se lo controla, podría no serlo en otros momentos cuando no se lo controla. E incluso si tiene FA paroxística, o FAP, existe la posibilidad de tener un coágulo de sangre en la aurícula y sufrir por esa causa un accidente cerebrovascular. Eso significa que cuando se sospecha que alguien tiene FA o FAP, se le debe monitorizar durante muchísimo tiempo. En general, se monitoriza a estas personas durante un día entero. A veces durante una semana o dos. En ocasiones, es necesario monitorizarlas todavía más tiempo, incluso durante algunos años.

¿Cómo monitorizamos la fibrilación auricular?

Monitores electrocardiográficos Holter

Los monitores más tradicionales para la FA son los monitores eléctricos.  Un monitor eléctrico típico utiliza varios cables, denominados derivaciones, que se adhieren a la pared torácica con pequeños  adhesivos.  Todos los cables se  conectan a una pequeña caja que registra y almacena las señales eléctricas.  Por lo general, la caja con cables se usa durante uno o dos días, o hasta dos semanas, y luego se le devuelve al médico, quien leerá las señales eléctricas almacenadas para comprobar si hay señales irregulares que sugieran una FA. Las señales registradas en los monitores modernos como estos, en general muestran la hora en que ocurrió el episodio, por lo que, si está usando un monitor y presenta síntomas particulares, digamos, a las 11 de la mañana, puede registrarlos en un diario.  De ese modo, cuando le devuelva el monitor de fibrilación auricular al médico, verá los registros y determinará con exactitud qué ocurría eléctricamente en su corazón a las 11 de la mañana, para averiguar si el síntoma se relacionaba con un ritmo cardiaco anómalo. Los monitores de este estilo se llaman monitores electrocardiográficos Holter y se usan en la actualidad.  Son un poco voluminosos por la caja y los cables, son incómodos para dormir, no se pueden usar en el agua ni en la lluvia, y es complicado usarlos durante las actividades deportivas o cuando se transpira porque los adhesivos se despegan si la persona transpira mucho. Los monitores electrocardiográficos Holter tampoco dan información en tiempo real. Solo reúnen los datos que luego leerá el médico.  

Monitores de telemetría móvil de la frecuencia cardiaca (MCT)

Hay un tipo de monitor de episodios cardiacos más avanzado que se denomina monitor de telemetría móvil de la frecuencia cardiaca, o MCT, por sus siglas en inglés. Es muy similar a un monitor electrocardiográfico Holter porque tiene la misma caja, cables y adhesivos. La diferencia principal entre un monitor Holter común y uno de telemetría móvil es la tecnología en el interior de la caja. El monitor de telemetría móvil (MCT) tiene una antena dentro de la caja que se conecta por lo general mediante una red celular de datos para que en un centro de monitorización se visualice la información en tiempo real a medida que se reúne. Esta característica significa que el monitor MCT brinda datos en tiempo real y se puede configurar para que le envíe alertas a su médico en tiempo real si detecta algún ritmo anómalo. Sin embargo, los monitores de telemetría móvil tienen las mismas restricciones que los monitores electrocardiográficos Holter, como evitar las actividades que implican transpirar, evitar el agua, en general son voluminosos y son incómodos para dormir.

Monitores de tipo parche

Un tipo de monitor eléctrico de ritmo cardiaco más nuevo es el monitor de tipo parche. Estos monitores son independientes, vienen en el interior de una caja de metal mucho más pequeña y no tienen cables. Estos monitores se fabrican con metal para que el metal real del exterior de la caja actúe como una de las derivaciones de los cables de los monitores electrocardiográficos Holter más antiguos. Esto significa que un monitor de parche reúne sus propios datos eléctricos de las paredes de la misma caja. Toda la pequeña caja de metal está contenida en un gran adhesivo de tipo parche que adhiere la caja de metal a la pared torácica del paciente. Un monitor electrocardiográfico Holter o un monitor MCT tiene varios cables. Esos cables se ubican en distintos lugares de la pared torácica, y, gracias a cada uno de ellos, se puede “ver” la información eléctrica del corazón desde una dirección distinta. Como se ubican en distintos lugares, si una señal se ve confusa o es difícil interpretarla en alguna de las derivaciones, el médico puede revisar alguna de las otras para obtener una confirmación. Esta característica favorece la exactitud de la prueba. Con los monitores de parche se sacrifica esta redundancia en favor de la comodidad. Solo reciben datos de la pared de la caja, lo que equivale a una única derivación en un monitor electrocardiográfico Holter o un monitor MCT, pero son mucho más cómodos porque no tienen ningún cable ni caja externa colgando: están pegados al paciente literalmente. En general, los monitores de tipo parche se usan hasta dos semanas y luego se devuelven al médico para que analice los registros.

Registradores implantables de episodios

Incluso hay monitores de tipo parche que son tan pequeños que se implantan quirúrgicamente debajo de la piel en la pared torácica. De esa manera, monitorizan el corazón en todo momento, y el paciente no tiene fuera del cuerpo nada de qué preocuparse. La batería de uno de estos monitores internos, denominados registradores implantables o insertables de episodios (o ILR, por sus siglas en inglés) dura hasta tres años. Los registradores implantables se pueden retirar en cualquier momento mediante otro procedimiento quirúrgico menor. Son invasivos y es necesario un procedimiento quirúrgico, lo que realmente limita su atractivo y utilidad. Pero, entre los monitores de frecuencia cardiaca de la generación actual, los registradores implantables tienen el beneficio de que pueden registrar durante la mayor cantidad de tiempo y durante todo tipo de actividad, incluso al hacer deportes, nadar, dormir, etcétera, porque no hay partes externas de las que preocuparse. Los registros de los registradores implantables se comunican por vía inalámbrica a una pequeña consola, que por lo general se mantiene en la habitación del paciente, y transmite la información al médico. Por lo general, los informes se generan automáticamente cada mes, pero se pueden generar con más frecuencia según los síntomas del paciente.

Monitores del pulso

La tecnología moderna ha permitido construir distintos sensores de un tamaño muy pequeño. Esta característica ha permitido monitorizar el pulso como medida para detectar los ritmos anómalos del corazón en lugar de monitorizar las señales eléctricas del propio corazón. Este avance implica que ya no es necesario hacer las concesiones que hacen los monitores de tipo parche y los registradores implantables. Recuerde que, como los monitores de parche y los registradores implantables no tienen ningún cable, solo se puede visualizar el equivalente de lo que se detectaría con una única derivación eléctrica. Si la señal de esa derivación no es buena, no hay salida, y la exactitud es menor. Hicieron ese sacrificio en favor de la comodidad. Con los monitores de tipo pulso ya no es necesario hacer ese sacrificio. Los monitores de pulso son pequeños dispositivos que miden el pulso y por eso no dependen de las señales eléctricas o las derivaciones.
auricular
Un monitor de tipo pulso es el típico oxímetro de pulso (monitor de SpO2 o monitor de pulso y oxigenación) monitor pulse oximeterque usa su médico para medir el nivel de oxígeno en sangre. El dispositivo es un pequeño clip en el que se inserta un dedo. En el interior hay un sensor que usa la luz que se refleja al pasar a través de la piel del dedo para detectar su nivel de oxígeno en sangre. Estos sensores también detectan la frecuencia del pulso. Tienen un pequeño visor en la parte superior del clip donde en general se visualizará el nivel de oxígeno, por ejemplo 98 %, y la frecuencia del pulso, por ejemplo, 84 latidos por minuto. Muchos tensiómetros domiciliarios modernos con manguito incorporan una característica similar, donde podrá visualizar la presión sanguínea y la frecuencia del pulso. Algunos modelos más avanzados incluso tendrán una característica en el visor que alertará al usuario que su ritmo cardiaco puede ser irregular.

Reloj médico CardiacSense

El reloj médico CardiacSense (CSMW, por sus siglas en inglés) combina muchos monitores en uno y sirve para monitorizar: la función respiratoria, la apnea del sueño, la saturación de oxígeno, la presión sanguínea domiciliaria, los episodios cardiacos, la fibrilación auricular y otros. También incorpora un avanzado monitor del pulso. De esta manera se puede monitorizar el pulso del paciente en tiempo real, todo el tiempo. Como monitoriza el pulso constantemente, el reloj médico CardiacSense detecta los ritmos cardiacos anómalos. El reloj médico CardiacSense se puede conectar al teléfono inteligente del paciente, lo que permite que el paciente visualice los informes y se los envíe al médico. Los sensores y algoritmos en el interior del reloj médico CardiacSense detectan con mucha exactitud la FA y cuentan con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para esta finalidad. Esta novedad significa que el reloj médico CardiacSense es el primer monitor del pulso que funciona como monitor a largo plazo no invasivo para detectar la FA e incluso la FAP con exactitud, que se puede presentar solo excepcionalmente, pero de todos modos puede causar coágulos de sangre y accidentes cerebrovasculares. A diferencia de los monitores electrocardiográficos Holter, los monitores de telemetría móvil de la frecuencia cardiaca (MCT) y los monitores de tipo parche, que solo monitorizan como máximo alrededor de un mes, el reloj médico CardiacSense monitoriza para siempre (con la excepción de pequeñas pausas para recargar la batería del reloj). Y a diferencia de los registradores implantables, el reloj médico CardiacSense simplemente se lleva en la muñeca y no requiere ningún procedimiento quirúrgico.

*El producto aún no ha recibido la aprobación reglamentaria